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Elvis Presley fue todo un aficionado al mundo del motor. Fueron muchos los coches que disfrutó el cantante a lo largo de su vida. Desde un pequeño kart, hasta diferentes y espectaculares Cadillac; pasando por algún que otro Lincoln o, incluso, Rolls-Royce.

Sin embargo, lo que no conocíamos es que Elvis también condujo durante un tiempo un increíble BMW. Se trataba de un BMW 507, un coche muy exclusivo puesto que sólo se fabricaron 254 unidades entre los años 1955 y 1959.

Haciendo la ‘mili’ en Alemania

Era a finales de la década de los 50 cuando el rey del rock se hacía con este codiciado modelo. Por aquel entonces -1958 -, Elvis estaba cumpliendo con el servicio militar en Hesse, al sur de Alemania. Tenía 23 años y buscaba un coche para desplazarse entre la base del ejército estadounidense en Friedberg (a unos 26 kilómetros de Fránkfurt) y su casa en Bad Nauheim, unos kilómetros más al norte.

Fue entonces cuando observó este BMW 507, expuesto en un concesionario de Frankfurt. Y al verlo, Elvis pidió una prueba del vehículo. A los pocos kilómetros, el cantante, que ya era una estrella por aquel entonces, quedaba fascinado con el BMW.

Algo que, por otro lado, no nos extraña ya que este 507 era muy especial. Y no lo decimos sólo porque se trataba de un roadster muy deseado. Presentado en el salón de Frankfurt de 1955 muchas estrellas como Úrsula Andress o Alain Delon lo habían elegido como vehículo particular.

En realidad, decimos que este BMW 507 era único porque había sido un coche de competición. En concreto, había sido pilotado por Hans Stuck, entre mayo y agosto de 1958. De ahí que tuviera un motor mejorado y una caja de cambios perfeccionada.

Así que dicho y hecho, el rey del rock se hacía con descapotable. Era el BMW 507 con número de chasis 70079 y matrícula M-JX 800. Un roadster pintado en Blanco Pluma con el interior en negro, un motor V8 de aluminio y un motor de 150 CV de potencia.

Tan sólo le faltaba un detalle. Resulta que, como su carrocería era blanca impoluta, sus fans no dejaban de dejarle mensajes de amor en el coche. De ahí que el popular cantante, para no sentirse abochornado por los mandos militares, decidiera pintar la carrocería de rojo.

Vuelta a Estados Unidos

A partir de 1960, el destino de este BMW dio un giro radical. Elvis terminaba el servicio militar en Alemania y regresaba a Estados Unidos. Y aunque inicialmente pensaba disfrutar del coche en Norteamérica, al final vendió este BMW a un distribuidor de Chrysler en Nueva York.

Fue entonces, cuando el BMW pasó por varias manos. Uno de los compradores fue Tommy Charles, un presentador de radio que se hizo con el modelo de Elvis por unos 4.500 dólares. Sin embargo, Charles no lo quería por su valor simbólico, sino como modelo de competición. De ahí que lo preparara especialmente para correr introduciéndole un motor Chevrolet. Un propulsor que era más grande que el original, lo que obligó a Charles a modificar parte del chasis. Además, también modificaron la caja de cambios y el interior del coche.

Tras alguna que otra carrera, el BMW de Elvis volvía a pasar por las manos de varios otros propietarios. El último conocido fue Jack Castor quien lo adquiría en 1968. Castor era un coleccionista al que le gustaba comprar bicicletas y de automóviles para después indagar en su historia.

Y así fue como este coleccionista, un día encontró un artículo en la revista Bimmer hablando del BMW 507 de Elvis Presley. Nada más leer el artículo, Castor escribió a la periodista diciéndole que él tenía en su almacén de calabazas un coche que coincidía con la descripción.

Así que, inmediatamente la periodista Jackie Jouret fue hasta la vivienda de este coleccionista para ver de primera mano el mencionado BMW. Y allí, al cabo de unas horas, finalmente pudieron abrir el compartimento del motor para comprobar que se trataba del chasis 70079, lo que significaba que efectivamente era el BMW 507 de Elvis.

Fue entonces cuando Jackie Jouret estableció contacto con la división de Clásicos de BMW, departamento que finalmente decidió comprar el vehículo para su restauración completa. En 2014, el BMW 507 llegaba a Múnich para que comenzase su proceso de restauración que fue muy complejo porque muchas de las piezas se tuvieron que volverse a construir. Buena prueba de ello fue la introducción del motor original, la reconstrucción del chasis, del cuadro de instrumentos, los asientos… Incluso tuvo que volver a pintarse en blanco.

Dos años después, BMW ya tiene completamente reparado el 507 de Elvis Presley. Un coche que exhibirá por primera vez al mundo en el Concurso de Elegancia de Pebble Beach, que se celebrará el próximo 21 de agosto de 2016. Una historia con final feliz que coincide con el 39 aniversario de la muerte del cantante.