El Citroën DS, también conocido como el Tiburón, es un coche que marcó una época por su diseño innovador y su tecnología avanzada. Fue producido por la marca francesa Citroën entre 1955 y 1975, y se convirtió en un icono de la cultura popular. Uno de sus admiradores más famosos es Patrick Jane, el protagonista de la serie de televisión El mentalista, interpretado por Simon Baker.

Patrick Jane es un consultor del CBI (Buró de Investigación de California) que utiliza su agudo poder de observación y su instinto para resolver crímenes, sobre todo el asesinato de su esposa e hija a manos del asesino en serie Red John. Jane conduce un Citroën DS azul claro, que le regaló su padre cuando era joven. El coche es una parte importante de su personalidad, ya que refleja su gusto por lo clásico, lo elegante y lo diferente.

El Citroën DS fue diseñado por el italiano Flaminio Bertoni, y se caracteriza por su forma aerodinámica, su suspensión hidroneumática con corrector automático de altura, sus frenos de disco y sus faros direccionales. El coche fue un éxito comercial y de crítica, y recibió numerosos premios y reconocimientos. Se vendieron más de 1,5 millones de unidades en todo el mundo, y se fabricaron varias versiones y carrocerías.

El Citroën DS también fue utilizado por personalidades destacadas, como el presidente francés Charles de Gaulle, que sobrevivió a un atentado gracias a la resistencia del coche. Además, el coche participó en competiciones deportivas, como el rally París-Dakar o el rally de Montecarlo. El Citroën DS ha sido considerado como uno de los coches más influyentes y bellos de la historia.

En la serie El mentalista, el Citroën DS aparece en casi todos los episodios, y es testigo de las aventuras y desventuras de Patrick Jane y sus compañeros del CBI. El coche también es objeto de bromas y comentarios por parte de los demás personajes, que lo ven como una rareza o una reliquia. Sin embargo, para Jane, el coche es mucho más que un medio de transporte: es un símbolo de su pasado, de su estilo y de su búsqueda de la verdad.

Por Grecia Escobar