El Mini es uno de los automóviles más emblemáticos de la historia, no solo por su diseño compacto y funcional, sino también por su papel en el cine y la televisión. Uno de los personajes más famosos que condujo un Mini fue ‘Mister Bean’, el cómico creado por Rowan Atkinson y Richard Curtis, que protagonizó una exitosa serie y dos películas.

El Mini de ‘Mister Bean’ se caracterizaba por su color amarillo con el capó negro, su matrícula SLW 287R y su peculiar sistema de arranque con una llave inglesa. El coche era el fiel compañero de aventuras del torpe y despistado ‘Mister Bean’, que lo usaba para transportarse, dormir, hacer compras e incluso escapar de la policía.

Sin embargo, lo que muchos no saben es que ‘Mister Bean’ tuvo más de un Mini a lo largo de su carrera. De hecho, se estima que se utilizaron al menos seis modelos diferentes, algunos de los cuales fueron destruidos o dañados en las escenas. El primer Mini que apareció en la serie fue de color naranja, pero luego se cambió por el amarillo que se hizo famoso.

El Mini original de ‘Mister Bean’ fue fabricado en 1974 y pertenecía al modelo Mark III. Según Rowan Atkinson, eligió el Mini y los colores porque le parecía un coche divertido y porque quería un color que él nunca escogería para sí mismo. Además, el actor tenía experiencia conduciendo coches pequeños, ya que aprendió a manejar en el Morris Minor de su madre.

Hoy en día, el Mini de ‘Mister Bean’ forma parte de la colección de BMW Group Classic, y se encuentra en la sede de Munich, Alemania. El coche es un símbolo del humor y la cultura británica, y una pieza única que ha hecho reír a millones de personas en todo el mundo.

Por Grecia Escobar.