O BUGGAT

El lanzamiento del nuevo Bugatti Chirion supuso todo un hito para los amantes de los hiperdeportivos. La marca francesa no escatimó en gastos para dar a conocer el sustituto natural del Veyron, que pudimos ver por primera vez en el pasado Salón de Ginebra.

El Bugatti Chirion se presentó como el supercoche definitivo, capaz de superar los 400km/h gracias a sus 1.500 CV y a un par máximo de 1.600 Nm. Los pedidos de este modelo no se hicieron esperar, y ya se han superado los 200 encargos.

Sin embargo, lo verdaderamente llamativo de la presentación del Chirion fueron los dos coches que ocupaban el stand de Bugatti en Ginebra. En primer lugar vimos la versión showcar de este modelo, creada específicamente para su promoción. A su lado también vimos el Vision Gran Turismo, una edición especial basada en el videojuego de Play Station.

Sorprendentemente, estos dos modelos tan exclusivos y únicos en el mundo han dejado de pertenecer oficialmente a la marca. Y es que en la Semana del Automóvil de Monterrey, ambos coches han sido adquiridos por el mismo cliente. Según fuentes de Bugatti, el afortunado (y adinerado) comprador ha sido el príncipe saudí Badr bin Saud, nieto del fallecido rey Abdullah. Bin Saud es conocido por ser un amante de los coches y por no escatimar en gastos a la hora de hacerse con cualquier modelo.

Se desconoce la cifra que el príncipe ha pagado por ambos coches, pero representantes de Bugatti han declarado que “el cliente ha firmado el contrato después de ofrecer la puja más convincente”, de modo que podemos pensar en varios millones de euros.